El desafío de este año fue seguir interpelando a los potenciales donantes de contribuir con la institución, teniendo en cuenta el contexto de la guerra Israel-Palestina y la crisis económica en Argentina. Para evitar posibles comentarios negativos, se decidió no mostrar imágenes de niños y apelar conmover al target desde el punto de vista del juguete.
Tomando como punto de partida el sentido común generado a partir de la sobrepresencia de los "Italian Brainrots", utilizamos nombres que linkeen a ese imaginario, pero combinándolos con ilustraciones generadas por humanos (en este caso, yo), trayendo así el aspecto humano, cálido y cercano a la tendencia de moda.
Primeros bocetos a mano alzada
Personajes escaneados, redibujados y coloreados.
Generación de piezas para mailing a partir de los conceptos construídos y las ilustraciones mejoradas.
Piezas varias para la campaña